Con el tiempo su corazón se fue
desgastando de tanto amor que emanaba. Sus ojos ya no mostraban energía para
mostrarte un pedazo de su alma y aquella sonrisa que solía surcar su rostro se
había desvanecido con el paso de los años. Sus labios se mostraban pasivos y de
ellos fluían palabras que evocaban historias de tiempos inmemoriales en que
ella solía soñar, te adentraba en ellas y cuando terminaba te transmitía
nostalgia por el pasado y el surrealismo. Cuando tocabas su mano la sentías
fría y débil al tacto, parecía que la piel se había adherido con todas sus
fuerzas a esos huesos que pretendían sujetarla y formaban pliegues en cada
parte de su cuerpo. Ella aun se levantaba por las mañanas y salía a contemplar
el alba como si fuera el último, parecía que podía hablar con el viento,
susurraba con ese tono suave y ameno que te atrapaba, y transportaba sus
oraciones al cielo, las nubes las acogían y el sol brillaba por ella.
Parecía que ya no tenía nada que
dar, después de tantos años ella lo había dado casi todo, pero reservo pequeños
destellos de luz para mí, en ellos guardo ilusiones, caricias, abrazos, besos y
un poco de sus sueños, ella no pretendía que viviera de ellos, ella buscaba
guiarme para que yo creara mi propio camino. Así fue como me convertí en yo, de
la mano de aquella mujer que aun cuando envejecía cada día parecía que su
espíritu se tornaba en una fuerza indomable, en un espíritu libre, aun cuando
parecía el ser más frágil de la tierra, fue quien me aventuro al mundo.
Recuerdo aquella vez en que me
dijo “Querida, cuando veas a las
estrellas deja que estas te guíen, pero nunca deposites tus sueños en ellas,
mejor hazlos realidad, no dejes que se queden atrapados ahí porque los puedes
olvidar”, nunca logre entender aquello por completo hasta el día en que
pensando en ella mire a las estrellas, recordé algunos sueños que había dejado
atrás y entonces me di cuenta, había dejado de actuar. Ahora recuerdo a esa
mujer que me ayudo a convertirme en yo, que aun cuando parecía que el tiempo la
había desgastado ella siempre seguiría ahí para mí, junto a las estrellas que
ella me enseño a ver.
By Pandora
P.D. Hoy mi hermana cargo la antorcha panamericana y se fue a la inaguración de los Juegos Panamericanos por parte de la prensa, estoy tan orgullosa de ella, espero que todo le vaya bien :)