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sábado, 23 de mayo de 2026

Unexpectedly

A veces el amor llega de forma inesperada. Siempre estuvo ahí, pero no lo pude reconocer, basto una mirada directamente a su alma y entonces lo supe, dentro de ese color miel en sus ojos se escondía la agonía de un amor no resuelto y me hablaba en susurros con una dulce voz, sobre esa epifanía, de la que nuestras almas habían callado tanto tiempo, y reverberaban una conexión profunda, más allá del universo más recóndito. Fue un despertar lento, y de repente me encontraba envuelta en los rayos de luz de un amanecer. Y así fue como pasó, lo encontré en el insólito abismo del destino, él transformó cada fibra y logró desempolvar mi corazón, y mis pensamientos, todos, fueron dedicados a él. Fue la llama que encendió mi alma. Entonces me aferré a esa pequeña luz, eso que llaman amor.

miércoles, 27 de julio de 2022

Letter for him

Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que hablamos.

Los días aquí son más fríos, en ocasiones el viento sopla enfurecido como marejadas durante una luna llena, y se aferran al invierno antes de que llegue el gran astro, resplandeciente, con la furia de miles de tormentas solares, azota la tierra y abraza cada rincón hasta sofocarte, es increíble el contraste. 

Durante el invierno busco calor en cada rincón y mi alma se regocija con los pequeños atisbos de luz. El café, siempre dulce, me reconforta en los días más pesados. Y en el verano, incluso la sombra mas sutil se vuelve un refugio bajo la luz de aquella lejana estrella. 

Los días libres son como un sorbo de agua en el desierto, me desconecto del mundo y me encierro en mis pensamientos, me siento tan pequeña, aún me parece increíble adónde he llegado, ¿acaso es real?, tuve dudas al principio, quizá todavía las tenga, pero han perdido nitidez con el paso del tiempo. 

Creo que ya te lo había dicho, a veces me siento aislada aún cuando estoy rodeada de gente, esa sensación aún no se ha disipado, es como una neblina, y estoy en medio de ella, probablemente me he sentido así toda la vida. A veces, creo que la única forma de dejar atrás esa melancolía es conocer el mundo, y buscar una respuesta, algo que me conecte a él o una epifanía, por qué aún no entiendo de qué se trata la vida, sólo sé, que el propósito universal es la felicidad, ¿acaso no es así?, y aún así no sé si lo que hago ahora, será suficiente, si llegaré a sentir un poco de eso. 

Espero que tú sí, y si aún no la has encontrado, cuando lo hagas, aférrate a ella. 

Te deseo lo mejor, hoy y siempre. 


C.F. 


sábado, 1 de mayo de 2021

Hablemos de adicciones

Fui suya, mi universo y mi alma le pertenecían sólo a él, y lo amé en el silencio, sutil y apasionadamente. Busqué impregnar mi esencia en su ser, tatuar la curvatura de mis labios en su piel, amarle en la oscuridad y en cada rincón, abrasarme a él hasta el alba y susurrarle en todos los idiomas posibles "Te amo". 


By Pandora

miércoles, 5 de junio de 2019

En busca de la felicidad

Siempre vivimos bajo las expectativas de los demás, a veces nos preparamos tanto para la vida que se nos olvida vivir en el proceso.
Han sido años difíciles, perdí a mi mejor amigo, perdí a mi fiel compañera y después de graduarme me di cuenta de cuánto me había perdido de la vida. Puse en pausa todo y me di un tiempo para mí, descubrí confort en dónde menos lo esperaba y encontré nuevas personas en el camino, no sabía realmente lo triste y vacía que me sentía hasta ese momento y entonces mi vida dió ese giro inesperado, de repente empecé a disfrutar las cosas que había dejado atrás, y la música, su música se volvió en el soundtrack que me acompañaba. Parece simple, pero llegaron cuando más lo necesitaba. Quienes me conocen creeran que he desperdiciado un año de mi vida, al principio yo lo creía, pero por primera vez siento que he vivido, he experimentado tantas emociones, encontré alegría en viejos y nuevos hobbies, viajé y me atreví a conocer gente nueva en tierras desconocidas, he descubierto nuevas culturas y que la música es un lenguaje universal que puede unir a tantos, que hay tantas cosas ahí afuera aún por descubrir y que a veces arriesgarse a nuevos caminos es la respuesta, si quieres algo no lo pienses demasiado y hazlo, la vida no espera.
Todo esto me dió claridad en mi siguiente paso en la vida, hacía falta que tomara esta nueva ruta para lograr descifrarlo y ahora sé exactamente lo que quiero, será un viaje más largo, dejaré todo atrás para continuar este nuevo camino donde encontré la felicidad.


By Pandora

sábado, 12 de julio de 2014

La eternidad nos aguarda

Lo vi partir demasiado pronto, sostuve su mano antes de que el silencio, expectante y sepulcral, me lo arrebatara. Pasé noches en vela, aguardando lo inevitable y tratando de robarle minutos a la muerte. La intuición me había envuelto en tinieblas y me susurraba el desenlace aciago y fatal que se acercaba. Y así, una fría mañana, él se fue, sigilosamente hacia lo desconocido y lo etéreo del infinito, y yo, solamente pude ahogar un grito de dolor. 
Me aferré a su recuerdo, me abracé a toda clase de banalidad humana que me lo pudiera traer de vuelta, pero el vacío era tan vasto como inextricable que se iba expandiendo y me consumía por dentro. 
Creo que al paso de todas esas noches, sin aquellas impolutas estrellas, las densas nubes cubrieron el cielo con tonos grisáceos, o quizás, mi propio mar, tempestuoso e irascible, me impidió vislumbrar lo que buscaba, y me fundí con el universo, a lo finitamente infinito y al todo y a la ubicuidad más allá del horizonte. Te busqué más allá de cualquier existencia terrenal, a través del velo, y en cada estrella, y guardé para mi cada palabra dicha, tu gesto inigualable, la sonrisa única. 
Así, la evanescencia del tiempo nunca apagará el fulgor del camino que recorrimos juntos. La eternidad nos aguarda. 
                                                       
       By Pandora: Rest In Peace my friend. 

"La muerte no es más que un viaje, semejante al que realizan dos amigos al separarse para atravesar los mares. Como aún se necesitan, ellos siguen viviendo el uno en el otro y se aman en una realidad omnipresente. En dicho divino espejo se ven cara a cara, y su conversación fluye con pureza y libertad. Tal es el consuelo de los amigos: aunque se diga que han muerto, su amistad y su compañía no desaparecen, porque éstas son inmortales."                                                                                                                                                   -William Penn-.




domingo, 16 de marzo de 2014

Una noche al compás de un tango

Se sienta a su lado y aguarda, escucha la música pero no la siente. Voltea a su lado y entonces la ve, la observa detenidamente sin ningún temor a que ella se dé cuenta, pero de algún modo no lo hace. Espera, pero nada sucede. La curiosidad crece dentro de él y se torna casi insoportable, entonces toca su hombro y llama su atención.
-Hola- pronuncia él y entonces puede observar de frente a aquella hermosa joven, sonriente y frágil, y aquellos largos rizos que caen a lo largo de su delgada silueta.
-Hola-responde dulcemente ella. Él tarda en percatarse y siente una culpabilidad atroz cuando lo hace, ella no ve. Piensa en marcharse, pero algo lo retiene y el no lucha por liberarse. Ella aguarda por un momento, pero luego vuelve a perderse con el sonido de la música.
-Quisiera mostrarte algo- dice él repentinamente como si supiera que era algo que debería hacer. Ella voltea nuevamente, un poco consternada.
-No sé si te has dado cuenta, pero yo…- logra decir ella un poco avergonzada.
-Lo sé, pero te voy a mostrar una nueva forma de sentir el mundo-. Dijo él dulcemente,  con la mirada pérdida en la multitud de aquel lugar, buscando su punto de inicio para su historia y de pronto sabe por dónde empezar.
-Bien- dice ella con una sonrisa dibujada en su delicado rostro y espera. Ambos esperan, y la música comienza, el tango empieza a inundar con sus notas características el centro de la ciudad, la gente se acerca para observar a las parejas dejándose seducir por aquella danza mortal.
-“La multitud se torna alrededor de ellos, aquellos danzantes frente a nosotros- comienza a narrar él para ella mientras todo acontece a su alrededor y continua sin detenerse.- Sus cuerpos se mueven con cada nota, la música ha seducido sus sentidos y ellos no dejan de bailar, él posa sus manos sobre la cintura de aquella bella joven y ella se deja envolver.  Sus movimientos son ágiles, precisos, emanan belleza con cada paso, pasión en todos los sentidos, pero hay algo más, algo que los demás no ven, es una pareja, una pareja que coexiste más allá del baile. Ella lleva un vestido negro que se ajusta a su silueta y tiene una larga cabellera que cae a lo largo de su cuerpo, como el tuyo- él sonríe y nota el leve sonrojo de ella sobre sus suaves mejillas.-  Ellos bailan para sí, no para el público y a pesar de que hay más parejas bailando, todo mundo los observa a ellos, demuestran la esencia del tango, sabes, ellos hacen el amor en la pista.- para por un instante y observa su rostro, sabe que se ha perdido en la historia, sigue sonriente, incluso parece feliz y continua antes de que se dé cuenta de que ha parado.- De pronto, la música se detiene por un momento como si llegara al clímax y ellos se detienen inconscientemente, agitados, tratando de sincronizar sus respiraciones,  lo que parece ínfimo se prolonga y la música continua, pero ellos permanecen inmóviles, ajenos a la realidad, aguardando pacientemente, son el desenlace. Ambos se miran, parece que comunican algo más que una simple mirada, como si sus almas hablarán en un lenguaje secreto, eso que le llaman amor. Sus rostros se acercan y sus labios se tocan, esperan y sucumben ante el deseo. La pasión se desborda en aquel beso, pero él la trata con delicadeza. Los límites se pierden, imposible separar dos almas que han estado unidas siempre”- puntualiza él, creando una historia que ella pudiera ver.
Ella se ríe, es el sonido más celestial que él jamás había escuchado, era dulce, pero sobre todo real. Ella desprende una cubierta pero él no teme abrirse ante ella.
-¿Qué pasa?- pregunta él, uniéndose a su melódica risa.
Suspira por un momento y responde, -Eres muy bueno narrando historias, deberías escribir sabes, ¿alguna vez lo habías pensado?, si, seguro que sí, los talentos son imposibles de ignorar sobre todo cuando sientes amor por ello-.puntualiza ella.
Él ríe amargamente con ese pensamiento, -Tienes una agudeza mental que podría desenmarañar el corazón de cualquiera-. 
-Posees un talento innato, me has hecho ver lo inimaginable, he podido ver a través de tus palabras y he saboreado cada una de ellas en mis pensamientos, y mi ser ha podido sentir todas aquellas sensaciones descritas, anheladas e impulsivas, ¿Qué tan factible puede ser eso?, si la escritura no es una forma de vida, entonces no sé lo que es.-sonríe ella.
-Entonces, déjame mostrarte una forma de vida.- dice él mientras extiende su mano invitándola a recorrer una noche al compás de un tango.

Ella siente su deseo de mostrarle, y sin verlo toma su mano. Ambos caminan entre la multitud, llegan al centro de la música y ahora ellos son el corazón de aquella danza pasional.

By Pandora 

viernes, 15 de noviembre de 2013

Fragmentos del alma

Y a pesar de todo le quería, me quedé a su lado en el peor momento, no lo deje sucumbir a la desesperación o la ira y sostuve su mano durante la tormenta, tratando de reavivar sus sueños.
Creo que era amor...

By Pandora

domingo, 6 de octubre de 2013

Despojo de un alma

Era curioso, cada vez que miraba atrás, él estaba ahí, siempre había estado ahí y yo, yo sólo me había dedicado a vivir en un mundo perfectamente construido para mi, pero cuándo él llegó, destruyó cada convicción, cada sueño y cada uno de los artefactos que yo había moldeado para permanecer alejada de una realidad ajena a la mía. No sé si destruyo mi orgullo o mi ego, pero ya no tenía nada.
Y así fue, dejó desnuda mi alma y me sentí vulnerable, expuesta a un mundo caótico, imposible y monotonamente cambiante en la misma dirección, incluso el viento me parecía fríamente doloroso y había dejado de observar aquellas estrellas reverberantes en aquel mar de infinitas galaxias. Dejé todo por él y me volví tan frágil, tan humana que la misma vida me parecía tan vacía. Le amé, le amé con toda la sutileza posible, de una forma en que yo misma había entregado todo, perdiendo cada uno de los pedazos que se encargaban de sostener la fragilidad de mi ser, transformando mi alma evanescente en un montón de polvo de estrellas que se fusionaban poco a poco con lo desconocido. 
Había perdido el camino, me desvié por completo, y por más que intenté regresar sobre mis pasos, siempre aparecía él y me ataba de nuevo. Él me había transformado, dejé que lo hiciera, y que construyera nuevas cosas alrededor de mí, lo hizo inconscientemente, y yo las tomé, nunca dudé, pero no me pertenecían. 
A pesar de todo, nunca dudé en amarle...

By Pandora

jueves, 11 de julio de 2013

Al filo de una palabra

Y en un suspiro que le pareció eterno, entreabrió lentamente sus ojos, la realidad se había tornado áspera, angustiosa y ligeramente penosa para consigo. Tocó inconscientemente su pecho y no le sorprendía el vacío que se había creado durante meses. Ese vacío emocional era el mismo que le impedía dejar vagar una lágrima por su mejilla, añoraba el amargo sabor de una tristeza disolverse en la comisura de sus labios y que le brindará alivio. 
Podía quedarse quieta durante horas, solamente divagando en pensamientos de un mundo al que ya no pertenecía. Las críticas subyacían en su inconsciente, y aunque ella tratará de ocultarlas, siempre hallaban la manera de reverberar en un fino pensamiento y destrozar la integridad que le quedaba. Y por las mañanas, volvía a levantarse sin poder sentir y fingía tener una  fortaleza, aparentemente inquebrantable, inmutable al ataque. Por las tardes, se hundía en la almohada y ahogaba esos gritos que perturbaban el alma, y por las noches, cuando la luna se dejaba entrever en un cielo nublado, fingía que podía llorar bajo el cobijo de las estrellas y volvía a enterrar todo aquello que la dañaba en el fondo, cómo si fuera la última vez en que las palabras pudieran herirla de tal forma que lentamente rasgaran su alma vulnerable. Pero se engañaba, sabía que en unas horas, cuando despertara, volverían a agolparse en su mente para atormentarla, y entonces, el ciclo se repetía.
De alguna forma, sabía que tenía que perdonarse, y nunca dejar que pensamientos ajenos a sus convicciones destruyeran el camino que ella pretendía forjar. Tenía que alejarse de ellos, olvidando lo que sus palabras causaban en ella y nunca mirar atrás, dejando que solamente ella fuera la guía de ese camino, el suyo. 

"Sometimes you'll find many people who's gonna tell you, you're not enough, a word is enough to disturb you, but if you believe in yourself, that gives you strenght to pursue what you want, no matter the criticism"

By Pandora

miércoles, 27 de marzo de 2013

Más que un sueño, una realidad

Hace mucho tiempo tuve un sueño, un sueño incluso más grande que aquel universo que yo soñaba con tocar. Le daba tantas vueltas en mi mente que a veces me costaba trabajo hilvanar mis pensamientos y asentarlo a la realidad. En ocasiones pensé acariciarlo y traté de sujetarlo fuertemente, pero cada vez que me parecía haberlo logrado, se volvía a escapar de entre mis manos y se balanceaba nuevamente frente a mi. A veces lo observaba en el silencio, buscaba caminos más fáciles para alcanzarlo, pero nunca era suficiente. Creí incluso perder la fe, eran momentos que me tentaban a dar la media vuelta y dejarlo sumirse en la bruma de mis pensamientos más profundos, silenciados por la decepción y la amargura, pero seguía ahí, con una fuerza inquebrantable que a veces me parecía desconocida y sin embargo alentaba a mi espíritu a continuar.
Recuerdo que fue un largo trayecto, difícil, y cuando yo creía que al fin había escampado, las nubes volvían a invadir el cielo con esos tonos grisáceos, enmascarando mi cordura, incluso los sonidos de la lluvia me traían voces que ahora me son distantes, voces que me anunciaban mi fracaso, pero de alguna manera era inmune a esos pensamientos infames. 
Y después de todo, el día que por fin conquiste aquel sueño, me di cuenta que ni el sol más brillante podía contrastar con la sonrisa enmarcada en mi rostro.

Sometimes it can be hard to get what you want, but if you keep trusting yourself no matter what, you'll finally get it. 

By Pandora

miércoles, 30 de enero de 2013

El rostro de la pobreza

Vió que su madre volvía a tomar esa manía, la ansiedad había regresado, aunque la verdad, oculta, siempre se había mantenido presente. 
Volvió a mirar las monedas entre sus manos, quería llorar, pero no se lo permitió, tenía que mostrarse fuerte, no podía permitir que su madre la viera así. Por un momento quiso quedarse ahí, aguardar la muerte lenta y sucumbir al olvido de una vida llena de carencias. Su semblante se estaba viendo afectado, poco a poco se moldeaba con la preocupación y una furia contra el vacío, sus pensamientos se disolvían y apenas podía vislumbrar algún fragmento del presente pero no dejo que ella lo notara. Entonces volvió a contar cada una de las monedas que tenía en sus manos, sabía que ni siquiera era suficiente para sobrevivir ese día. Su madre seguía sentada con esa angustiosa mirada en su rostro, mordiéndose las uñas. 
-¡Basta!- gritó a su madre. -Deja de preocuparte, vayamos a conseguir algo de comer-dijo con toda la convicción que le quedaba. 
La madre no espetó nada y se levantó inmediatamente. Ambas salieron de aquella pequeña casa sin decir nada,  aventurándose al mundo por un poco de alimento.
La única opción que tenía era aquellos ahorros que guardaba, ahorros que se consumían una y otra vez con el tic tac del tiempo, que la apresuraba y de repente, casi sin darse cuenta, nada, no había nada. 
Así era su vida, ella soñaba con salir de ella y no volver a regresar a esos días oscuros, en que morir de hambre podía ser su única realidad.



By Pandora

viernes, 18 de enero de 2013

La chica de la habitación 509

Temía salir, el mundo me parecía demasiado grande y yo, tan pequeña. Procure quedarme ahí, observando desde la ventana las pequeñas gotas de lluvia perderse una tras otra. Incluso los ruidos de la lluvia me asustaban de vez en cuando. De alguna forma siempre había permanecido oculta, no conocía más mundo que el que me aguardaba en mi propia realidad y así había decidido quedarme durante años. 
Aquella habitación en la que me hallaba se había vuelto mi refugio. A veces durante las noches me gustaba salir de ella e iba al pequeño restaurante que se encontraba en aquel hotel, podía escuchar por horas las melodías que eran creadas desde las teclas de aquel piano para el confort de la multitud y yo me quedaba ahí sentada al pie de las escaleras, inmóvil, sin escuchar siquiera el paso de la gente que pasaba a mi lado, a veces me parecía escuchar mi nombre entre la muchedumbre pero nunca fije la mirada en otra cosa que no fuera aquella música y cuando terminaban de sonar las notas sentía que se me partía el alma. Apenas estaba conociendo lo que era sentir y me parecía dolorosamente maravilloso. Entonces aquel joven pianista, al final de la velada,  se acercaba a mi y me daba un dulce y un tierno beso en la frente de buenas noches, sabía que era el momento de volver a aquella habitación, la 509. Me apresuraba a regresar, no sin antes observar a la gente salir de aquel lobby, salir a aquel mundo exterior que me era ajeno y extraño. A veces me sorprendía la cercanía a la que me hallaba de aquellas grandes puertas de cristal y podía sentir el gélido aire alborotar mi cabellera, desde ese lugar podía escuchar los sonidos del mundo, desde el claxon del taxi, el murmullo irreconocible de las voces humanas o el repiqueteo de las gotas de lluvia al caer en las sombrillas. En ocasiones me acercaba un poco más, a veces creía que estaba a punto de salir, de lograr vencer mi temor, pero me volvía a hallar el miedo y me sostenía fuertemente, atándome a aquel viejo hotel, creía sonreír amargamente para mis adentros y me sorprendía la rapidez con la que había crecido, solo esperando. La soledad que me acompañaba era sofocante, aun con los años no logré acostumbrarme a ella. Era curioso saber que me sentía tan sola en un hotel lleno de gente, ni siquiera mi padre, dueño de aquel hotel, me dirigía la palabra en sus horas libres. 
Llego finalmente el día en que decidí acercarme al mundo. Aquel día de poca cordura nevaba, fue así que decidí conocer la nieve. Volvía estar paralizada por el miedo, al pie de aquellas puertas que me parecían gigantes, ya habían pasado algunos años desde la última vez que estuve ahí, ya era una joven pero esta vez, logré cruzar aquella línea invisible que me separaba de lo desconocido y me sentí parte del mundo. No pude evitar reír, mi alma a pesar del frío externo, sintió la calidez fugaz de la alegría que no había sentido antes. Incluso tomé un poco de nieve entre mis manos y deje que helara mis huesos, que recorriera todo mi cuerpo aquella nueva sensación. En ese momento mire aquel lobby que estaba a mis espaldas, y un aire de nostalgia me invadió, sabía que no regresaría y empecé a caminar, dejando todo tras de mi.  Ese día me perdí en el mundo, no volví nunca más a aquel hotel que había sido mi hogar. 

miércoles, 9 de enero de 2013

Inusitada tormenta


Estaba leyendo en la comodidad de aquel sofá a la luz de una lámpara y una taza de chocolate humeante, aquellas palabras, aquel texto había atrapado todos mis sentidos que no me había dado cuenta del repiqueteo de la luz artificial, de pronto escuché el sonido casi imperceptible del viento, como un susurro escalofriante que azotaba fuertemente las ventanas, haciendo todo el lugar retumbar, y entonces una estruendosa lluvia precedió a este. El silencio había sido perturbado así como la tranquilidad que reinaba hasta ese momento, pero no me deje intimidar y tome un sorbo de aquel cálido chocolate tratando de calmar mi alma inmortal.
Escuchaba el fragor en el cielo, como lamentos, lastimeros y profundos pero la lluvia no cesaba, esta tomaba cada vez más fuerza hasta ahogar mis propios pensamientos en el constante retumbar de las gotas contra el techo. Parecía que en cualquier momento estas se filtrarían en mi hogar pero eso no sucedía, trate de serenarme y seguir leyendo pero entonces las pocas luces que iluminaban mi hogar se pagaron de repente hasta quedar en una oscuridad inescrutable y audible.
No me moví, me quede ahí recostada, solo cerré aquel libro tratando de recordar la última página que había leído antes de la inusitada tormenta. Ahora las únicas luces que podía contemplar eran las mismas que el cielo creaba con cada ruido que atormentaban mis oídos. Aquel sonido lograba que mi corazón latiera más rápido de lo normal, trastornaba mis sentidos y afloraba miedos escondidos.
No lograba ver nada, pero miraba a todos lados como si lo hiciera, mi respiración era un poco agitada, trate de serenarme un poco más y pensar con claridad. Trate de distraerme un poco, así que aun contra mis deseos, cerré mis ojos por un instante y respire profundamente, escuchando cada sonido que me rodeaba, podía escuchar el motor de los coches a lo lejos acercándose rápidamente por la calle, el sonar de las llantas con la lluvia hasta desaparecer en una esquina, el constante repiqueteo de los gotas contra las hojas de los árboles en los jardines, y también las pisadas de almas andantes apresurándose para refugiarse en la seguridad de un hogar, y entonces me di cuenta de que mi respiración volvía a ser normal y mis latidos eran rítmicos como el aleteo de un ave. No estaba sola.
Abrí mis ojos nuevamente, esta vez el miedo a nada se había disipado tan rápido como había aparecido, relaje mi cuerpo y recosté mi cabeza sobre el brazo del sofá, suspiré y bostecé largamente, ahora me hallaba en un estado de somnolencia que parecía durar una eternidad pero este fue interrumpido por la repentina luz artificial que iluminaba aquel rincón en el que me hallaba. Me senté en aquellos suaves cojines de terciopelo y coloque el libro sobre la mesa, ahora recordaba perfectamente aquel último fragmento, aquella página, pero no retome la lectura para mi solaz, me quede contemplándolo por un  momento y recordé el dulce olor del chocolate caliente. Tome la taza entre mis manos, dejando que su calor invadiera mi cuerpo y lo sorbí lentamente hasta dejar pequeños trozos de lo que fuera una barra de chocolate. Deposité aquella taza ahora vacía junto a mi libro, trate de acomodarme nuevamente en el sofá y entonces apague la luz, sumiéndome en una completa oscuridad y en un mundo de sueños. Ya no tenía miedo.


By Pandora


jueves, 20 de diciembre de 2012

Transición


Las hojas caen lentamente de los árboles, crujen en el suelo y arrastran consigo lo que queda del otoño y sus tonos naranjas y rojizos por las calles y en los atardeceres, aquellos que se igualaban a la belleza de las lunas de Octubre, dando paso al vendaval que agita las noches pasivas y mis sueños por el frío que recorre mi cuerpo.
Me despido de los momentos, y los guardo en mis pensamientos, como recuerdos olvidados, que aguardan pacientemente la nitidez fugaz de un momento.
Espero pacientemente otro final, me seduce la idea de algo nuevo, saboreo en silencio mis esperanzas y me aferro a las oportunidades que se abren ante mí, como quien se aferra a un amor de antaño, sin cuestionarme
Rebusco en mi mente lo que ya se ha convertido en pasado y acaricio cada palabra dicha, cada sonrisa dibujada, cada risa que ha regocijado mi alma, cada persona que llego para quedarse y a las personas que lentamente se desvanecen de esta continua película, como si dieran un giro a la historia, cada momento que me hizo feliz, cada suspiro que me hizo exhalar y vuelvo a sonreír para mis adentros.
Me dedico a mirar a aquel cielo estrellado, sé que será igual que siempre y escucho el lento sonar del tic tac, me dejo envolver por el tiempo y aguardo los atardeceres, las nuevas historias y las personas que llegan con ellas. Es tiempo de un nuevo comienzo. 


By Pandora

viernes, 21 de septiembre de 2012

El silencio del ayer

En el silencio, incluso en la distancia, su nombre se escucha al retumbar en las olas y la brisa anuncia lo que mis sueños claman. 
Me vuelvo a esconder entre las sábanas cuando los rayos de sol amenazan con levantarme de mi letargo y me aferro a esa brisa, suave y cálida.
Durante las noches, aquellas en vela bajo la luz de las estrellas, me refugio en tu recuerdo.
Silencio, espero y escucho, y es entonces que puedo escuchar tu risa, aquella risa envuelta en la más dulce convicción de un anhelo.
Y busco perderme en aquella irresistible sonrisa que solía dibujarse en tu rostro, surcar tus labios y moldearlos a los míos, tatuar mi nombre en tus pensamientos y aprisionar ese corazón tuyo con el más bello arte de los placeres.
Entonces todo me vuelve a parecer real y mis labios solo le pertenecen al silencio que sella tu nombre. 


By Pandora


Sometimes it seems like I forget about myself. I keep walking and look around without really watching what surrounds me and then I realize that I need to change something within me, like an internal voice telling me that is time for something new. 

sábado, 11 de agosto de 2012

Noche sin estrellas

La noche volvía a abrazar mis más oscuros pensamientos, asaltaban mi mente y me sumían en la nostalgia del pasado. Aquella noche carecía de estrellas y mi refugio quedaba en manos de la oscuridad que reinaba en el cielo, un lugar que me parecía ajeno e incluso inhóspito, en el que sólo estábamos mis pensamientos y yo y de vez en cuando una que otra lágrima que rodaba por mi mejilla, recordándome la melancolía del momento. Era curioso, esas lágrimas ya no surtían un efecto desgarrador en mi espíritu, incluso me parecían extrañas aunque viejas compañeras durante varias lunas, y ya no procuraba apartarlas de mis rostro, sino que las dejaba caer lentamente en el silencio, aunque estas desaparecieron y en algún momento olvidé lo que era llorar con el alma, ya no había lágrimas en mi, nada que derramar y volví a recordar la razón de aquella noche sin estrellas. Los tiempos volvían a ser difíciles, las mañanas pasaban inadvertidas pero las noches se volvían insoportables, ya no quería dormir, ya no sabía si era lo único que me guardaba consuelo de mis tiempos, tiempos en que la vida parece casi asfixiante y tormentosa, pero entonces siempre aguarda el mañana y sé que guardo una ligera esperanza, casi efímera de que pueda cambiar algo, yo pueda cambiar algo y mis fuerzas parecen agolparse en mi espíritu, ínfimas en apariencia pero inexorables y vuelvo a respirar. Después de todo sé que habrá más noches con estrellas. 


By Pandora

lunes, 30 de julio de 2012

Después de la tormenta


El se había alejado sigilosamente, dejó de escuchar su vozde sentir la calidez de su cuerpo durante esas noches pasivas y del dulce sabor de sus labios sobre los suyos, y aquellas manos que solían recorrer sus cuerpo con una suave caricia que despertaba en ella placeres desenfrenados, arrebatos pasionales que poseían a ambos durante noches intensas en que sucumbían ante el deseo, de leer sus pensamientos hasta que el silencio se filtro en sus almas entrelazadas desvaneciendo lo que el destino había construido. Los granos de arena seguían contando el tiempo, pero ellos ya no existían, sino solo un vago recuerdo de un pasado dulce y fugaz, pero ella oculto esos recuerdos, convirtiéndolos en memorias carentes de sentimientos, impidiendo que su corazón se detuviera, sosteniendo lo que quedaba entre sus manos. Lo perdió de vista en el camino, pero nunca volvió la vista atrás ni dejo que las lágrimas recorrieran sus mejillas con su amargo sabor, solo siguió la suave brisa de aquel pasaje otoñal, buscando las piezas de lo que alguna vez perdió. 


By Pandora


sábado, 23 de junio de 2012

El secreto de la lluvia


El miedo bañaba mi alma, el sol se desvanecía sigilosamente y la oscuridad se avecinaba por el horizonte. El tiempo había sucumbido y el vendaval agitaba los cielos mientras las nubes derrumbaban el último atisbo de luz. La lluvia golpeaba estrepitosamente los mares, las olas danzaban con gran furia ante la tormenta y yo seguía inexorablemente en ese lugar, con los pies deslizándose sobre la suave arena, sintiendo como la fría lluvia acariciaba mi frágil piel. Entonces aquel estruendo retumbo en el desliz de mi alma e invadía de recuerdos imperceptibles en mis horas de cordura cuando el sol menguaba aquellos pensamientos.  Me quede observando el caer de las pequeñas gotas de lluvia, me llamaban en silencio y yo atendía su llamado en aquel lento anochecer a la orilla del mar, mientras el miedo desaparecía junto con el romper de las olas y mi alma se perdía bajo el secreto de la lluvia resguardado por las estrellas y contado por la Luna. 



By


sábado, 9 de junio de 2012

Forgive yourself

Tomar decisiones apresuradas a veces nos llevan al camino equivocado, el arrepentimiento corre por todo tu cuerpo y enciende una llama de furia que te llama por dentro en una batalla interna que termina consumiéndote lentamente, sumiéndote en un oscuro rincón, repitiendo aquel momento una y otra vez. Las noches se vuelven largas e insoportables, la culpa recorre cada centímetro de tu mente, abarca la inmensidad de tus pensamientos y luchas por escapar de ellos, pero esos pensamientos conocen cada movimiento tuyo y te persiguen. Tratas de apaciguar el calor que te quema por dentro, creas historias y recuerdas viejos momentos, pero todos inesperadamente te llevan a esa decisión, quizás una decisión inconsciente o la falta de decisión en el momento, pero no sabes como regresar el tiempo.
La verdad es que no existe forma de hacerlo y aunque trates de arreglar las cosas con pequeños actos, ya todo esta marcado y la perfección no existe, la única forma de ahuyentar esos pensamientos de culpabilidad es perdonándote a ti mismo y dejar que los dulces vientos del horizonte te guíen de nuevo.

Forgiveness is the only way forward, the only way to keep your mind and soul in peace. 

By Pandora

lunes, 2 de abril de 2012

Destellos del universo

Solía leerme sobre las estrellas durante las noches, incluso creo que llegué a conocer más del universo con sus cuentos y esa vasta imaginación que lo que la ciencia me ha mostrado. Siempre confió en que tomaría el camino correcto, el camino que sólo yo podía crear. Le gustaba pensar que su pequeña algún día sería grande y a mi me gusta pensar que así fue. 
Cuando caminábamos por París al anochecer junto al río Sena, el me hablaba sobre el universo y de todo aquello más allá de nuestro conocimiento. Fue un hombre sabio, siempre reflejando calma en sus ojos castaños y una cálida sonrisa con esa barba característica sobre su rostro, pero sobre todo fue un buen padre, paciente y soñador, a veces creo que la pasión por el universo la heredé de él, sino es que la aprendí con sus palabras durante varios años.
Ahora, cuando miro al cielo, se que no veo solo la luna, las estrellas y ese manto oscuro que anuncia la noche, se que el me aguarda en ese universo de horizontes infinitos del que el solía hablarme en tierra. 



By Pandora